Proyecto Meraki — El directo

Llevas años intentándolo.
Y cada vez que fallaste, te dijiste que el problema eras tú.

No lo era.

Era el método. Era la información contradictoria. Era que nadie te acompañó de verdad mientras lo intentabas. Y sobre todo: nunca tuviste un sistema completo. Tenías piezas sueltas.

Una dieta por aquí. Una app por allá. Un coach que te mandó un PDF y desapareció. Y cuando la vida real aparecía, cuando llegaba el miércoles complicado o la cena familiar del sábado, el sistema se rompía. Y tú cargabas con la culpa de haberlo roto.

Eso no es falta de disciplina. Eso es lo que le pasa a cualquier persona cuando el método no tiene margen para cuando la vida se tuerce. Lo he visto cientos de veces en consulta.

Llevas años sabiendo más de nutrición que la mayoría de la gente de tu entorno. Has leído, has seguido cuentas, has escuchado podcasts. Has probado el ayuno intermitente. Has eliminado el gluten sin ser celíaca. Has contado macros durante un verano entero.

Y después de todo eso, sigues sin fiarte de tu propio criterio para decidir qué cenas un martes cualquiera.

No es que no hayas puesto esfuerzo. Es que el esfuerzo lo pusiste en los sitios equivocados, porque nadie te dio una brújula de verdad. Solo te dieron reglas. Listas de alimentos buenos y malos. Planes que funcionan en teoría pero que no saben nada de tu nevera real, de tus hijos, de lo que pasa en tu cuerpo cuando llevas tres días durmiendo mal.

Mientras tanto, Instagram sigue en guerra. Uno dice que la fruta es veneno. Otro que los carbohidratos matan. Otro que si no ayunas dieciséis horas estás haciéndolo fatal. Cada uno con una seguridad que intimida. Y tú en medio, intentando entender qué es verdad y sintiéndote más perdida cuanto más lees.

Eso no es un problema tuyo. Es el resultado lógico de años de ruido acumulado sin nadie que te ayude a separar lo que importa de lo que es mentira.

Lo que nadie te ha dicho todavía.

Tu cuerpo no está fallando. Está haciendo exactamente lo que puede con lo que tiene.

La hinchazón que sientes después de comer no es necesariamente inflamación. La energía que te falta a media tarde no es vagancia. La forma en que recurres a ciertos alimentos cuando algo te pesa por dentro no es debilidad, es que tu cuerpo aprendió ese idioma porque nadie le enseñó otro.

Y el motivo por el que nada ha funcionado del todo hasta ahora no es que tú falles. Es que hasta ahora nadie ha trabajado contigo las tres piezas al mismo tiempo.

La nutrición. El movimiento. Y lo que pasa en tu cabeza cuando comes.

Porque las tres están conectadas. Y tratar una sola sin las otras dos es como intentar aguantar un taburete con una sola pata.

Aquí está el sistema que te faltaba.

Proyecto Meraki es un acompañamiento de 6 meses diseñado para que salgas con un sistema propio. No otro plan que seguir mientras dura. Un sistema que se sostiene cuando la vida se complica, cuando hay una cena fuera, cuando hay una semana mala, cuando tienes ganas de nada.

Sin alimentos prohibidos. Sin contar calorías. Sin cocinar dos versiones distintas para ti y para el resto de tu familia.

Lo que no es el Programa Meraki.

No es una dieta milagro con fecha de caducidad. Tampoco la fórmula mágica de ese atajo que te promete resultados en solo 21 días.

No es un recetario. La app te guía con los menús y los platos de cada mes. La creatividad en la cocina es tuya. Y si necesitas inspiración, la comunidad de Skool está llena de ella.

No es un consultorio emocional de guardia. El programa trabaja contigo y te guía para mejorar tu relación con la comida. Los directos son para eso. Esto no es un servicio de atención en crisis.

No es una app rígida que te penaliza cuando llevas dos días sin registrar nada. La vida pasa. El programa está diseñado para cuando la vida pasa.

Si buscas alguna de esas cosas, hay otros sitios que te las dan. Meraki no es uno de ellos.

Lo que tienes dentro.

Nutrición con criterio real. Cada mes recibes un plan nutricional concreto. No teoría. No listas de superalimentos. Un plan que encaja en una vida real, con trabajo, con hijos, con los miércoles que se tuercen. La lista de la compra te la genera la app automáticamente cada semana. No tienes que pensar en eso.

Movimiento que progresa contigo. De la mano de Ximo Calero, especialista en implementar hábitos de movimiento con más de diez años trabajando tanto con personas que empiezan desde cero como con quienes ya tienen una base y quieren seguir avanzando. El plan progresa contigo.

Psicología aplicada a lo que comes. Con Nadal San Bartolomé, psicólogo especializado en la relación entre emociones y alimentación. Trabaja contigo cada mes para que dejes de recurrir a la nevera cuando algo te desborda, y tengas otra forma de gestionarlo. Si en algún momento has comido sin hambre real y no has sabido exactamente por qué, este pilar emocional es para ti.

Dos directos mensuales donde puedes preguntar. Uno con Johnny y Ximo. Otro con Johnny y Nadal. No un foro. No un PDF de preguntas frecuentes. Acceso directo a los tres profesionales que llevan tu programa, respondiendo tus dudas concretas en tiempo real.

Una app que pide 2 minutos al día. Nada más. No una segunda jornada de gestión nutricional. Dos minutos. La app guía tu día a día y el acceso es permanente. Cuando el programa termine, la herramienta se queda contigo.

Una comunidad que ya está funcionando. En Skool. Con espacios separados para recetas, dudas y mentalidad. Sin el caos de un grupo de WhatsApp. Sin extremistas ni fanáticos. Gente que llegó con el mismo filtro que tienes tú ahora y que desde el primer día está aplicando, compartiendo, preguntando, sin que nadie tenga que empujarles.

Dos eventos presenciales en Valencia. Uno en diciembre, al llegar al mes 3. Uno en marzo, cuando termines el programa. No son obligatorios. Pero si puedes venir, vas a entender en tres horas cosas que por pantalla tardarías meses en consolidar.

Quién está detrás de esto.

Johnny Ondina. Nutricionista. Llevo años en consulta viendo el mismo patrón repetirse: personas que saben de nutrición más que la mayoría, que han intentado de todo, y que siguen igual porque nadie les dio criterio real. Solo reglas. Solo culpa.

Creé Meraki para romper ese patrón. Sin extremismos. Sin alimentos prohibidos. Sin hacerte sentir que el problema eres tú. Y para asegurarme de que el acompañamiento fuera completo de verdad, construí el programa con dos profesionales en los que confío: Ximo en movimiento, Nadal en psicología. Los tres trabajamos juntos en tu caso. No tres cursos paralelos sin conexión entre ellos.

Tres profesionales trabajando juntos en tu caso. No tres cursos paralelos sin conexión entre ellos.
Johnny Ondina
Johnny Ondina
Nutricionista. Diseña el plan nutricional mensual y lidera el programa.
Ximo Calero
Ximo Calero
Especialista en movimiento. Diseña el plan de movimiento del programa.
Nadal San Bartolomé
Nadal San Bartolomé
Psicólogo especializado en la relación entre emociones y alimentación.

No me creas a mí. Escucha a quien ya está dentro.

"Sigo varios nutricionistas. Escucho de todo y el contrario de todo cada vez que entro en Instagram. Eso me ha empezado a confundir. Nunca me había apuntado a grupos o historias parecidas, pero aquí sí hay calidad: profesionalidad, preparación, sinceridad, claridad y cercanía."

Laura G. · miembro de Meraki

"Me uní en un momento muy complicado de mi vida, perdida, buscando no sabía qué. Meraki se ha convertido en uno de mis rincones preferidos. Me motiváis a no quedarme en la cama, a cocinarme platos saludables. Ha sido lo mejor que he podido hacer por mí."

Silvia T. · dos meses dentro de Meraki

"Meraki es como abrir una ventana a la brisa fresca. Te trae cosas buenas y te ayuda a soltar."

Lola G. · miembro de Meraki

"Conocí a Johnny en un momento de desesperación, en una etapa muy dura de mi vida. Tras varios meses trabajando con él, lo que más me sorprendió fue su forma de explicar las cosas: una sencillez que no he encontrado en ningún otro sitio. Lo que he encontrado en Meraki es un equipo de gente que estaba un poco perdida y que, gracias a la comunidad, ha encontrado una nueva forma de vida. Sin alimentos prohibidos, sin nada que no puedas consumir. No es una dieta. Es un estilo de vida."

Sandra B. · miembro de Meraki

"El mejor "hogar" de la nutrición donde hablar, opinar y aprender con todos y de todos y lo más importante, guiado por un profesional que saca tiempo de debajo de las piedras para enseñarnos cada día a cuidarnos por dentro y amarnos por fuera."

Beatriz Diez Nieto · sigue siendo miembro de pago después de 6 meses

Estas personas llegaron con el mismo filtro que tienes tú ahora. La misma desconfianza. El mismo "ya lo he intentado antes."

Y están dentro.

Lo que cuesta y lo que incluye.

Todo lo que acabas de leer son seis meses de trabajo real con tres profesionales. No un curso grabado que se queda sin abrir. No un PDF. Acompañamiento activo, plan nutricional mensual, comunidad que ya funciona sola y dos eventos presenciales en Valencia.

Si lo calculas en horas de consulta individual con un nutricionista, con un especialista en movimiento y con un psicólogo, estarías pagando eso por una sesión suelta de cada uno. Aquí tienes seis meses de los tres juntos.

Precio del programa Meraki: 240€

(opción de pago aplazado sin intereses)

Las puertas se cierran al llegar a 100 personas o el 18 de septiembre.

QUIERO ENTRAR AL PROGRAMA MERAKI
BONUS: Y si decides entrar en las primeras 48 horas desde la apertura del programa, tendrás acceso inmediato a todo el contenido formativo de los primeros seis meses de la comunidad: 12 masterclasses con infografías y en formato audio, valoradas en más de 200€. Sin coste adicional.

Antes de Meraki. Durante. Después.

Antes de Meraki

El scroll infinito te descoloca cada día más por culpa de un algoritmo que premia cualquier extremo y deja totalmente de lado el sentido común. Y eso no tiene nada que ver con tu constancia.

Eliminas alimentos sin saber exactamente por qué. Sin que nadie te haya explicado la diferencia entre lo que te sienta mal a ti y lo que un influencer sin camiseta ha decidido que son el enemigo por un puñado de likes.

Empiezas bien la semana pero el miércoles aparece la vida real y lo primero que te viene a la cabeza es "otra semana por el aire". No porque seas inconstante. Porque el plan no tenía margen para cuando la vida se tuerce.

Tienes una app cuenta calorías y el menú anual del influencer de turno, pero a la hora de la verdad tu cabeza no encuentra el por dónde empezar. Piezas sueltas que no se hablan entre sí y tú intentando montar un puzzle sin red.

Te falta energía a media tarde y no sabes si es lo que comiste, que no dormiste, o que llevas semanas arrastrando una mochila que cada vez tiene más peso. La respuesta es que nadie te ha enseñado a identificar esas señales. Solo a ignorarlas.

Durante 6 meses en Meraki

Un menú semanal con platos intercambiables listos para ejecutar. Sin contar nada. Sin improvisar a las ocho de la tarde.

Dos directos al mes donde puedes preguntar lo que no preguntas en otro sitio. Uno de nutrición y movimiento. Otro de la parte emocional. Acceso directo a los tres profesionales que han diseñado el programa.

Después de 6 meses en Meraki

Ese miércoles que se torció a medio día se queda en anécdota a las ocho de la tarde, incluso con la nevera a medias, porque ya tienes un patrón convertido en hábito con el que aprendiste a leer lo que tu cuerpo necesita.

Disfrutas de una cena familiar, incluso en casa de tu suegra, sin rastro de culpa y sin necesidad de compensar nada cuando llegue el lunes. Porque tienes un sistema diseñado para que la realidad de la vida tenga el espacio que se merece.

Cuando algo te desborda y sientes que tiras de ese "cajón de los pecados" sin hambre real, sabes reconocerlo. Y tienes otra forma de gestionarlo. Eso no viene de la fuerza de voluntad. Es el fruto del trabajo emocional durante los seis últimos meses.

Al terminar los seis meses, el acceso a la app se queda contigo para siempre. Porque lo que aprendiste sobre tu cuerpo no caduca el día que termina el programa.

Y por fin has dicho adiós a ese sentimiento de que cada decisión de lo que comes es un examen que siempre suspendes. Sin listas de buenos y malos. Sin ese aspirante a Pepito Grillo diciéndote lo que puedes o no puedes comer.

Las preguntas que tienes ahora mismo.

"Ya he probado de todo y nada me ha funcionado."

Sí. Y ninguna de las cosas que probaste tenía las tres piezas juntas: nutrición, movimiento y lo que pasa en tu cabeza cuando comes. Eso cambia lo que es posible.

"No tengo tiempo para otra cosa más."

La app son 2 minutos al día. El contenido existe en audio para escucharlo en el coche, entrenando o haciendo la compra. No necesitas un hueco especial. Se adapta a los huecos que ya tienes.

"¿Y si tampoco funciona para mí?"

Antes de leer esto, ya has visto el directo (o deberías verlo). Has visto la app por dentro, cómo funciona cada mes, lo que hay dentro. No estás comprando a ciegas. Si después de verlo todo sigues con esa duda, tal vez este no sea tu momento.

Y sobre los directos mensuales: si no puedes asistir en el momento, antes de cada uno dejamos un post abierto donde puedes dejar tus preguntas. Se contestan en el directo. Después queda grabado en vídeo y en audio para que lo consumas cuando puedas, como quieras y donde quieras.

"¿Tengo que seguir una dieta estricta?"

No. Sin alimentos prohibidos, sin contar calorías, sin eliminar grupos de alimentos. El objetivo es que construyas criterio propio, no que sigas reglas que se rompen en cuanto aparece la vida real.

"¿Qué pasa si me pierdo un directo mensual?"

Queda grabado. Lo ves cuando puedes. No hay ningún contenido que se pierda por no poder asistir en ese momento.

"¿Puedo fraccionar el pago?"

Sí. Tienes la opción de pagar en tres o cuatro plazos mensuales, sin intereses.

"¿Cómo sé que Johnny es de fiar?"

La comunidad Meraki lleva meses funcionando. Gente compartiendo recetas desde el primer día sin que nadie les dijera nada. Preguntando. Aplicando. Solos, sin que yo tuviera que empujar nada. Eso no se compra ni se finge.

"¿Tienes alguna duda más?"

Pulsa aquí para ver el directo de la presentación y verlo todo con tus propios ojos: la app por dentro, el equipo y cómo funciona cada mes.

La decisión.

Una parte de ti ya tiene el argumento preparado para no hacerlo. Lo entiendo. Yo también lo tendría después de todo lo que has intentado.

Pero hay dos opciones.

La primera: sigues como hasta ahora. Sigues leyendo cuentas contradictorias. Sigues intentando sistemas que no tienen margen para tu vida real. Sigues cargando con la culpa cuando algo falla, aunque el fallo no sea tuyo.

La segunda: entras al programa. En 6 meses tienes un sistema propio, construido con tres profesionales, que aguanta cuando la vida se tuerce. Uno que no te exige elegir entre cuidarte y vivir.

Las puertas abren el 10 de septiembre a las 21:00.

Las primeras 48 horas incluyen el bonus de las 12 masterclasses con todo el material formativo de los primeros seis meses de la comunidad Meraki, valorado en más de 200€. Después desaparece.

Después de las primeras 48 horas, el precio subirá 20€ al día hasta los 300€. Las puertas se cierran al llegar a 100 personas o el 18 de septiembre a las 12:00.

P.D. Seis meses. Tres profesionales. Un sistema que se queda contigo para siempre.